¿Por qué los jóvenes necesitan flexibilidad en sus trabajos?

En un contexto donde el talento joven redefine las reglas del mercado laboral, la flexibilidad dejó de ser un beneficio diferenciador para convertirse en una expectativa base de las nuevas generaciones. Por lo mismo, es clave hacerse la pregunta ¿qué tan flexible está siendo mi organización?

Desde Pluxee, observamos cómo esta transformación impacta directamente en la atracción, compromiso y capacidad de fidelizar trabajadores, especialmente entre los jóvenes profesionales en Latinoamérica. Entender esta evolución es clave para construir organizaciones sostenibles, competitivas y alineadas con el futuro del trabajo.

Uno de los datos más reveladores proviene de un estudio de Randstad, que indica que 1 de cada 3 jóvenes de la Generación Z planea cambiar de trabajo en los próximos 12 meses, siendo la falta de flexibilidad uno de los principales factores de decisión. Esta alta rotación no solo representa un desafío para las empresas, sino que evidencia una desconexión entre las estructuras laborales tradicionales y las nuevas expectativas generacionales.

Flexibilidad Horaria

A nivel regional, la evidencia es consistente. Un informe sobre talento joven en América Latina de Adlatina Group "Estudios regionales de talento joven" muestra que más del 61,6% de los jóvenes valora la flexibilidad horaria o el trabajo remoto como uno de los factores clave para permanecer en una empresa, superando incluso variables como estabilidad o compensación económica

Este fenómeno se observa tanto en Chile como en Perú, Brasil, Uruguay y otros países de Latam.

Según explica Romina Diepa, People Manager de WeWork Cono Sur, 

“La flexibilidad, la conciliación y una cultura alineada con valores personales son claves para retener talento joven” 

Esta afirmación refleja una tendencia clara: los jóvenes no buscan solo un trabajo, sino una experiencia laboral coherente con su estilo de vida, lo que impacta directamente en la capacidad de las empresas para fidelizar trabajadores.

En países como Chile y Brasil, donde la digitalización del trabajo ha avanzado significativamente, el modelo híbrido se ha consolidado como estándar. De hecho, estudios recientes  de RRHH Digital muestran que casi dos de cada tres jóvenes trabajan actualmente bajo algún grado de flexibilidad, ya sea total o parcial. Esto confirma que la flexibilidad no es una aspiración futura, sino una realidad presente en el mercado laboral.

En el caso específico de los jóvenes profesionales chilenos, esta tendencia es aún más marcada. Estudios de plataformas de gestión de personas como los de Buk, indican que este segmento prioriza la autonomía, el equilibrio vida-trabajo y la posibilidad de trabajar de forma remota por sobre otros beneficios tradicionales. Esto obliga a las empresas a rediseñar sus propuestas si buscan atraer y retener este talento.

Según informa EAE Business School en su Informe Talento Joven en países como Perú y Uruguay, el fenómeno también es evidente. Las nuevas generaciones priorizan entornos que les permitan gestionar su tiempo de manera autónoma, evitando largos desplazamientos y favoreciendo el equilibrio entre vida personal y profesional. 

Incluso, existen casos donde los profesionales están dispuestos a renunciar a mejores salarios si no cuentan con condiciones de flexibilidad adecuadas

Flexibilidad = mayor bienestar

Desde la perspectiva académica, múltiples investigaciones coinciden en que la flexibilidad está directamente vinculada al bienestar. Estudios sobre la Generación Z del Tecnológico de Monterey dan cuenta de que las generaciones actuales valoran cada vez más la posibilidad de ajustar sus horarios y trabajar de forma remota para mejorar su calidad de vida y productividad

Esto no solo impacta en la satisfacción individual, sino también en el desempeño organizacional.

Además, la flexibilidad se relaciona con un cambio profundo en la definición de éxito profesional. Para los jóvenes, el crecimiento ya no se mide únicamente en términos de estabilidad o ascenso jerárquico, sino en la capacidad de aprender, desarrollarse y mantener un equilibrio saludable entre trabajo y vida personal. 

Este cambio obliga a las empresas a replantear sus estrategias para fidelizar trabajadores de manera efectiva.

La relevancia del propósito 

Según datos recientes de Deloitte, una gran proporción de jóvenes rechaza empleos que no ofrecen condiciones alineadas con sus valores, incluyendo la flexibilidad. }

Esto demuestra que las nuevas generaciones evalúan el trabajo desde una perspectiva integral, donde la autonomía y la coherencia cultural son fundamentales.

Beneficios personalizados

Las empresas latinoamericanas que han comprendido esta tendencia ya están adaptando sus modelos. En Brasil, grandes organizaciones han implementado esquemas híbridos permanentes; en Chile, compañías están incorporando beneficios personalizados enfocados en los jóvenes profesionales chilenos; en Perú, el trabajo remoto sigue siendo una herramienta clave de atracción; y en Uruguay, las políticas de conciliación están ganando protagonismo.

Desde Pluxee, creemos que la flexibilidad laboral no solo mejora la experiencia del colaborador, sino que también impulsa la productividad, la innovación y el compromiso organizacional. 

A través de soluciones como beneficios adaptables, programas de bienestar y herramientas que simplifican la gestión, ayudamos a las empresas a fidelizar trabajadores y responder a las expectativas de las nuevas generaciones en toda la región.

Adaptarse como clave del éxito:

En conclusión, los jóvenes necesitan flexibilidad porque el mundo cambió, y con él, la forma de entender el trabajo. Ignorar esta transformación implica perder talento, mientras que adoptarla representa una oportunidad estratégica. 

En Pluxee, acompañamos a las empresas de Latinoamérica —incluyendo aquellas que buscan atraer a los jóvenes profesionales chilenos— en la construcción de entornos laborales más humanos, eficientes y preparados para el futuro.