Todo sobre la ley de 40 horas en Chile
Chile se prepara para un cambio profundo en la forma de trabajar: la jornada laboral semanal se reducirá gradualmente de 45 a 40 horas. Esta transición, establecida en la Ley 21.561 (promulgada en abril de 2023), plantea múltiples retos y oportunidades para empleadores, colaboradores y la gestión del capital humano.
En esta nota exploraremos:
- Qué establece la ley de 40 horas en Chile y su cronograma oficial
- Cómo cambia la jornada laboral y qué dice la normativa vigente
- Impacto en costos, productividad y gestión de equipos
- Principales desafíos para las empresas en la implementación
- Recomendaciones prácticas para adaptarse con éxito
Origen de la ley y entrada en vigor
- El proyecto de ley fue aprobado por el Congreso el 11 de abril de 2023, promulgado por el Presidente Gabriel Boric el 14 de abril y publicado en el Diario Oficial el 26 de abril de 2023.
- La normativa introduce una reducción progresiva de la jornada laboral hasta alcanzar las 40 horas semanales.
Cronograma de implementación (2024–2028)
La norma fija un calendario escalonado de largo plazo (5 años), de la siguiente forma:
- 26 de abril de 2024: la jornada máxima baja de 45 a 44 horas semanales.
- 26 de abril de 2026: segunda etapa, reduciéndose a 42 horas semanales.
- 26 de abril de 2028: etapa final, con la jornada máxima de 40 horas semanalmente.No habrá una nueva reducción obligatoria en 2025 (es decir, no se programó descenso para este año).
Este ritmo escalonado busca otorgar un margen de adaptación para empresas y trabajadores.
Qué cambia en la jornada laboral y qué se mantiene
Artículo 22 y 22 bis del Código del Trabajo (modificados por la ley):
- El nuevo artículo 22 establece que la jornada ordinaria “no excederá de cuarenta horas semanales”, si bien durante el período de gradualidad esto se entiende en el marco del cronograma legal.
- El artículo 22 bis habilita la opción de pactar una distribución de la jornada en ciclos de hasta cuatro semanas (es decir, no se exige que el límite de 40 horas se cumpla estrictamente todas las semanas, sino en un promedio).
- Quedan excluidos de la limitación aquellos que prestan servicios como gerentes, administradores o apoderados con facultades de administración, así como quienes no tienen fiscalización superior inmediata según la naturaleza de sus funciones.
- La reducción de horas no puede implicar una disminución proporcional del salario. La remuneración no debe verse reducida como consecuencia directa de la disminución de jornada.

Cómo se puede organizar la nueva jornada laboral
- La ley permite que la jornada se distribuya en 4 a 6 días laborables: es decir, las 40 horas podrían cumplirse en 4, 5 o 6 días, con los descansos correspondientes (3, 2 o 1 día de descanso, según distribución).
- La normativa también contempla la posibilidad de horario compuesto (4×3) —4 días de trabajo y 3 de descanso— siempre que exista acuerdo entre empleador y trabajador.
- Se incorporan bandas horarias para trabajadores con cuidado de niños hasta 12 años (o dependencia del cuidado): pueden retrasar o anticipar el inicio de la jornada hasta 1 hora (y también modificar la salida en consecuencia).Impacto cuantitativo potencial: horas, costos y productividad
Reducción de horas efectivas
- Al pasar de 44 a 42 horas semanales, se recortan 2 horas por semana, lo que equivale a 8 a 10 horas mensuales según semanas laborales.
- En total, de 45 a 40 horas significa una disminución de 5 horas semanales, es decir, cerca de un 11,1 % de reducción en tiempo trabajado.
Costos laborales y remuneraciones
- La ley prohíbe que la reducción de jornada suponga una baja directa del salario. Esto implica que para mantener los ingresos, el valor por hora efectivo deberá aumentar.
- Algunas empresas podrían enfrentar presiones de costo si no compensan la menor cantidad de horas mediante mejoras de eficiencia o ajustes en la organización del trabajo.
Datos de adopción hasta ahora (primer año)
- En el primer año de puesta en marcha (2024), algunas empresas optaron por anticipar la reducción. Según Talana, más de 31.000 empresas modificaron su jornada antes de los plazos legales, beneficiando a más de 250.000 trabajadores.
- No obstante, la Dirección del Trabajo ha recibido decenas de denuncias por incumplimiento. Se han impuesto multas y sanciones en casos donde las empresas no respetaron la normativa o compensaron impropiamente la reducción de horas.
- Un estudio de Mercer Chile (2024) consultado por medios indica que 60 % de las empresas aplicarán la reducción de forma gradual, mientras un 17 % aún no define cómo lo hará.
- En términos de distribución de la reducción: el 34 % de las compañías permitirá reducir la jornada en la salida del día, mientras que un 28 % concentrará la disminución en uno o dos días de la semana.
Desafíos para las empresas en la implementación
- Mantener la productividad con menos horas: El gran desafío será lograr mantener (o incluso mejorar) la producción, el cumplimiento de metas y la calidad del servicio, pese a la reducción horaria.
- Rediseño de procesos y prioridades: Será necesario revisar procesos internos, eliminar tareas no esenciales, reducir reuniones improductivas y optimizar flujos de trabajo.
- Capacitación en eficiencia y gestión del tiempo: Los colaboradores deberán estar mejor preparados en herramientas de organización, priorización y uso de tecnología para maximizar el valor del tiempo disponible.
- Flexibilidad y acuerdo con los equipos: El éxito de los nuevos esquemas dependerá en buena medida del diálogo con los colaboradores. Modelos como jornadas comprimidas, turnos rotativos o híbridos deberán diseñarse con participación de los afectados.
- Ajuste técnico y legal: Contratos laborales, sistemas de control horario, software de gestión de personas y cumplimiento normativo deberán adaptarse: los registros deben reflejar correctamente la nueva realidad de horas y descansos.
- Resistencia al cambio y liderazgo del clima: Es probable que surjan dudas, temores o cuestionamientos —sobre carga laboral, obligaciones o estabilidad de ingresos—. La comunicación transparente, el liderazgo cercano y la escucha activa serán fundamentales.
- Fiscalización y sanciones: La Dirección del Trabajo podrá fiscalizar el cumplimiento de la normativa, incluyendo multas para empresas que no respeten la reducción sin acuerdos válidos.
Oportunidades que abre este cambio laboral
- Mejor equilibro vida-trabajo: Más tiempo libre puede impactar positivamente en el bienestar, salud mental, compromiso y retención del talento.
- Mejora en clima laboral y motivación: Empresas que lideren este cambio pueden fortalecer su reputación como empleadores modernos y centrados en el capital humano.
- Innovación organizacional: La reducción de horas obliga a replantear cómo se trabaja: incentiva el foco en resultados en lugar de horas, y promueve la creatividad en la gestión del tiempo.
- Ventaja competitiva en atracción de talento: Una política proactiva y adecuada de jornada reducida puede diferenciar una empresa en el mercado laboral cada vez más competitivo.
- Catalizador de digitalización y automatización: La presión por conservar productividad puede acelerar la adopción de herramientas digitales, automatización y soluciones de gestión moderna de RRHH.
Recomendaciones de Pluxee hacía las empresas
- Diagnóstico inicial exhaustivo: Mapear la realidad operativa: qué tareas consumen más horas, qué procesos están ralentizados, cuáles son críticos y cuáles pueden reingenierarse.
- Pilotos controlados: Aplicar modelos de jornada reducida en equipos o unidades pequeñas como prueba, con mediciones de productividad, calidad de servicio, clima y costos.
- Iteración y ajuste fino: Basado en resultados del piloto, ajustar cargas, turnos, distribución de tareas y compensaciones.
- Extensión gradual con flexibilidad: Escalar hacia otras unidades de negocio respetando particularidades operativas, permitiendo adaptaciones según el contexto.
- Comunicación estratégica y formación: Educar, informar, generar espacios de diálogo continuo con colaboradores y mandos intermedios, y acompañar el cambio con capacitaciones en gestión del tiempo.
- Uso de tecnología de soporte: Implementar (o robustecer) herramientas de gestión de asistencia, planificación de turnos, analítica de carga de trabajo o software de productividad integrada.
- Monitoreo constante: Definir indicadores clave (KPIs) para evaluar desempeño, calidad, tiempos muertos, eficiencia y clima organizacional, y revisar con frecuencia.
- Negociación en clave de equidad: Incluir a los sindicatos, si los hay, o al personal representado, en las decisiones sobre cómo aplicar las reducciones.
Conclusión: Una transformación que va más allá de las horas
La transición hacia una jornada laboral de 40 horas semanales en Chile es un proceso paulatino, ambicioso y con implicancias profundas. No se trata sólo de “trabajar menos”, sino de trabajar mejor, transformando la cultura organizacional, los modelos operativos y la forma en que valoramos el tiempo.
Para Pluxee Chile esto representa una oportunidad de demostrar liderazgo en la gestión del cambio, innovar en modos de trabajo, fortalecer su marca empleadora y acompañar de cerca el bienestar de sus colaboradores.
Preguntas frecuentes sobre la ley 40 horas en Chile
¿Cuándo entra en vigencia la ley de 40 horas en Chile?
La implementación es gradual. Comenzó el 26 de abril de 2024 con la reducción a 44 horas semanales, continuará en 2026 con 42 horas y llegará a 40 horas en abril de 2028.
¿A quién aplica la ley de 40 horas en Chile?
Aplica a la mayoría de los trabajadores bajo el Código del Trabajo. Sin embargo, quedan excluidos cargos como gerentes, administradores o trabajadores sin fiscalización superior directa, según lo establece la normativa vigente.
¿Se puede bajar el sueldo con la reducción de jornada laboral?
No. La ley establece que la reducción de horas no puede implicar una disminución proporcional del salario. Es decir, los trabajadores deben mantener su remuneración.
¿Cómo se pueden distribuir las 40 horas de trabajo semanal?
La jornada puede organizarse en 4, 5 o 6 días, siempre respetando los límites legales. También es posible implementar esquemas como 4x3 (cuatro días de trabajo y tres de descanso), previo acuerdo entre empleador y trabajador.
¿Qué pasa con la hora de colación en las 40 horas semanales?
Aunque la hora de colación no está considerada dentro de la jornada laboral, es un derecho adquirido del trabajador. Por lo tanto, las personas que trabajen 45 horas semanales (incluyendo la hora de colación) no verán una reducción de su jornada laboral, ya que solo se consideran efectivamente 40 horas trabajadas.
¿Cómo se controlará la jornada laboral de 40 horas?
El empleador estará obligado a controlar la asistencia y las horas de trabajo. Esto se realizará a través de un libro de asistencia, un reloj control con tarjetas de registro o un sistema electrónico de registro. ¡No habrá excusas para no llevar un registro adecuado!